Dr.
Ricardo Diez: Analizando la complejidad de la Embolia Pulmonar y sus efectos en la salud pública
Embolia Pulmonar: Un Desafío Médico Importante
La embolia pulmonar (EP) es una condición médica que se origina cuando un coágulo sanguíneo, conocido como trombo, se desprende de una vena y viaja a través del torrente sanguíneo, alojándose en los pulmones.Este desplazamiento del coágulo puede impedir que el oxígeno llegue al cerebro y al resto del cuerpo, constituyendo una Emergencia Médica.
Causas de la Embolia Pulmonar
La mayoría de los trombos que causan embolias pulmonares se forman en las venas profundas de las piernas, los muslos o la pelvis, una afección denominada trombosis venosa profunda.La formación de estos trombos puede resultar de factores como la estasis venosa, traumatismos o hipertrombicidad.
Es importante destacar que la EP es la tercera causa de muerte cardiovascular, detrás de la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular.
Factores de Riesgo
Postración en cama durante tres días o más, o cirugía mayor previa.Hospitalización médica en los dos meses anteriores.
Fractura mayor.
Cáncer activo, en tratamiento o paliativo.
Trombosis venosa previa.
Trauma reciente.
Edad mayor de 60 años.
Embarazo y período posnatal.
Accidente cerebrovascular con hemiplejia.
Trombofilia hereditaria (como el factor V Leiden o mutación del gen de protrombina G20210A).
Sepsis, EPOC, obesidad.
Inicio de terapia hormonal.
Insuficiencia cardíaca.
Válvulas cardíacas protésicas.
Tabaquismo.
Neoplasias mieloproliferativas.
Viajes aéreos.
Fibrilación auricular.
Cuadro Clínico
La presentación clínica de la EP puede clasificarse en: Masivo (inestable): disnea, shock o paro cardíaco.No masivo (estable): asintomático o con disnea en reposo o con esfuerzo.
Otros síntomas pueden incluir dolor pleurítico, tos, dolor e hinchazón en la pantorrilla o el muslo, expectoración con sangre y cianosis.
Diagnóstico de la Embolia Pulmonar
La evaluación inicial debe incluir una historia clínica detallada y examen físico, así como una valoración hemodinámica y del estado circulatorio.La EP se estratifica en no masiva, submasiva y masiva, según la presencia de hipotensión, shock o falla del ventrículo derecho.
Se recomiendan los siguientes exámenes para el diagnóstico: Dímero-D.
Radiografía de tórax.
Electrocardiograma (E.
C.
G.
).
Angio-tomografía de pulmón.
Ecografía de miembros inferiores.
Ecocardiograma.
Marcadores cardíacos.
Tratamiento
El tratamiento de la EP incluye: Tratamiento sintomático.Anticoagulación con heparina de bajo peso molecular.
Colocación de filtro en la vena cava inferior, en casos seleccionados.
Reducción rápida de la carga de coágulos mediante trombólisis o embolectomía en pacientes seleccionados.
Conclusión
La embolia pulmonar aguda representa una afección común y potencialmente fatal, siendo el shock cardiogénico la principal causa de mortalidad asociada.Es crucial mejorar la frecuencia del diagnóstico, considerando la EP en el diagnóstico diferencial ante síntomas inespecíficos.
Además, se debe garantizar la anticoagulación tan pronto como se diagnostique o sospeche la EP.
La prevención de la trombosis venosa profunda debe ser una consideración prioritaria en todos los pacientes hospitalizados y en riesgo.
Fuente: El Telegrafo